Where the oceans fall, blaze out, hinranya – Sala Khitai

Arranca el concierto de Where the Oceans Fall en la Sala Khitai, al que llego casi a la segunda mitad, notando un ambiente ya bastante caldeado. Lo que más llama la atención es el sonido tan alto en la sala, llegando incluso a constatar por nuestra fotógrafa y locutora del programa que ya se encontraba en la sala desde el principio de la existencia de problemas técnicos sobre todo en las primeras canciones. Vemos muy deslucida la actuación de Where the Oceans Fall, debido a estos problemas de sonido, pudiendo haber sonado muchísimo mejor.  La formación, compuesta por Carlos Cordero y Bruno Muñoz a las voces, Diego Martín (guitarra), Juan Porras (Bajo), Iván Méndez (batería) y Rafa Luque (guitarra), supo sobreponerse a odos los inconvenientes mencionados y salieron dispuestos a darlo todo, con esa actitud rompedora que nos llamó la atención en el Granito.

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Los segundo en subirse al escenario son Hiranya, quienes no tienen mejor suerte en cuanto al sonido. Su estilo se caracteriza por un tener unos riffs pesados, cíclicos en ocasiones. Igualmente animan constantemente a los asistentes a menear la cabeza, a saltar a darlo todo, a hacer headbanging “hasta que se nos salga el cerebro por la nariz”. Entre las canciones que conforman el setlist sonaron Shoeless que tenía en ocasiones ritmos que nos recuerdan a Sepultura, arrancando el concierto con temas como Far Away y Shoeless. Destacamos a Carlos Vives a la batería con una pegada muy fuerte y rápida, con buena combinación de bombo y timbales así como en ocasiones del doble pedal. Estos ritmos se reflejan sobre todo en Insanity en donde la batería es demoledora, y en donde nos encontramos riffs muy rápidos al principio de la misma a cargo de las guitarras (Johnny y Dani). 

A los problemas de sonido se suma que todo lo que es susceptible de pasar, pasa y así el bajo (Jio) que es uno de los que más animan a la audiencia se queda sin una de sus preciadas y llamativas cuerdas fosforitas, pero qué es la pérdida de una cuerda para alguien como Jio, nada, si hay que zarandear el bajo por la misma como si lo fuese a lanzar al público pues se hace… hay que estar muy loco, como los Hiranya que ya bromean incluso con que sólo falta que se parta la batería por la mitad (casi mejor no tentamos a la suerte porque en este concierto está pasando de todo). Una de las últimas es Oiwa que empieza con unos ritmos muy rápidos, incluso la batería nos recuerda en algunos puntos ritmos que podrían encajar en el death metal. 

Cierran el concierto con Transparency y Lost, animando a la gente a bailar y a darlo todo (aunque a algunos no hace falta que les animen mucho). La banda agradece poder tocar en casa, y dan las gracias a Where the Oceans Fall y a Blaze Out que vienen desde Barcelona por el bolo. Igualmente los sonidos han afectado mucho a la formación y tenemos que decir que a Sara (frontwoman) había ocasiones que no la podíamos escuchar.


Además el escenario se queda pequeño para el nervio que arrojan tanto Hiranya como Where the Oceans Fall, y para intentar solventar medianamente esto Blaze Out coloca unos altos para los guitarras a cada de lado del escenario, que vemos quizás poco práctica porque en el fondo creo que les ha restado aún más de movilidad. Entre las plataformas y los pedales de las guitarras… poco hueco para los músicos.  

Llegado el momento de Blaze Out, nos sorprenden con una tralla que combina tanto metalcore como partes más melódicos, las guitarras denotan unos ritmos que aunque contundentes, son menos pesados. Destacamos la actuación de Eric Killer (Kilmara) en sustitución de Josh Morales, que tuvo una actuación impecable y del que nos llamó el espectacular manejo de la bateria, ya no sólo por la manera de desenvolverse sino también por su rapidez y por el buen uso del doble bombo. Por su parte Gerard Rigau combinó muy bien las partes vocales más melódicas con otras melodías tipo screamo, acompañado a las voces en ocasiones por Carles Comas, y David Lleonart a las guitarras con sus punteos vertiginosos. Al final del concierto casi, desciende Gerard del escenario y la gente se vuelve loca a su alrededor. Entre los temas que compusieron el setlist se encuentra; Savage Blue, Wrath Affaire, Sins, Attack on Titan, o Red Silence.

Una buena actuación de las tres bandas que dieron cada una lo mejor de sí sobre el escenario, a pesar del sonido, las luces y los miles de contratiempos que pudieran surgir. Actitud, esa es la palabra.

 

  • Texto: Beatriz G.
  • Fotos: Metalrockgirl18.